Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 25 agosto 2017

Una mañana cualquiera

M viaja mucho. En general por pocos días pero varias veces al mes. Una de las mayores dificultades de esa situación familiar monomarental son las noches y las mañanas.

Hoy, por ejemplo que diluviaba debíamos salir de casa los cuatro –despiertos, vestidos, en los posible desayunados y secos- a eso de las 7:30am. Ahora bien, la logística para llevar paragüas, luncheras, mochilas (ni hablar de mochila con carrito) con tres niñitos pequeños se complica mucho. Así es que al auto en la puerta de casa dos de cuatro (Tili y Alfon) llegaron bastante secos. Antón y yo no tanto.

Con hijo mayor casi nunca hay problema. Se adapata, se divierte, le pone onda. LLegó al colegio temprano y muy feliz.

Se complicó cuando estacioné a una cuadra del jardín de Matilda (una cuadra para mi estándar es muy bueno). Ya no llovía tanto pero las gotas mojaban y mi hija no quería mojarse y menos aún que se moje su nueva espectacular mochila de Soy Luna con carrito.

Así, quien escribe, cargó hijo menor, mochila con carrito y paraguas hasta la puerta del colegio-jardín.  Logramos llegar temprano y con hija seca pero el objeto preciado estaba “un poquito” mojado. Para mi eran apenas unas gotitas, para ella una inundación. Como sea, lo suficiente para enojarse y soltar el llanto! Por suerte la maestra muy copada la calmó.

Vuelta al auto y rumbo al siguiente jardín. A las 8:05 ya estaban los tres en sus respectivas instituciones y yo feliz de poder sacarme la ropa y calzado mojados para empezar una mañana que anticipaba muchísima productividad. Lamentablemente, sucedió lo tan temido, a las 9:15 llamaron del jardín de Alfonso para que lo busquemos (o sea, yo) que estaba con fiebre y tos. Fin.

 

 

Anuncios

Read Full Post »

Diferencias características

26 de junio de 2014

Antón y Matilda son muy diferentes. Desde muy bebé, cuando Antón lloraba poníamos algún programa de dibujitos en la tele y, al menos por un instante, se calmaba. La tele siempre le gustó y mira películas enteras desde antes de los dos años y en general, puede concentrarse y quedarse un buen rato armando rompecabezas, dibujando, pintanto o jugando con letras.

Matilda no mira tele. Nada. Ni dibujitos, ni videos, ni canciones. Le encanta bailar, saltar, correr, cantar pero no se queda quieta mirando la tele ni un minuto.

Ya dice muchas palabras y se comunica en forma excelente. No se le entiende mucho pero también canta canciones. Además, copia todo lo que hace su hermano mayor así que pide sentarse en el toilet (aunque no hace ahí aún), quiere comer en silla de adulto y no en su sillita, busca su plato y sus cubiertos cuando quiere comer, abre la heladera para buscar comida y elegir que quiere y empuja sillas o cajas para alcanzar los lugares donde puede encontrar golosinas o chocolate.

Sin embargo, hay algo que la caracteriza y no sabemos de quién aprendió. Es casi obsesiva del orden. Guarda todo lo que está fuera de lugar, limpia, ordena, se saca sola la ropa y la pone toda juntita. Si encuentra un papelito o algo que parece desechable, lo coloca en el cesto de basura.

Read Full Post »