Cuando empecé con el blog lo hice un poco a escondidas, con un pseudónimo, para animarme a contar mis experiencias cotidianas como argentina en Nueva York. Por supuesto, el anonimato no duró mucho. Aun así intenté seguir escribiendo, pero no fue lo mismo. De a poco fui limitando lo que contaba y reduciendo la frecuencia. Hasta que al final, en noviembre pasado, abandoné.
Casi todo los días veo, escucho, leo, encuentro cosas que me encantaría compartir con mi familia y mis amigos. Cosas que, muy probablemente, no interesen –o aburran– al resto de la humanidad pero yo quiero contarle a mi gente. No sirvo para el teléfono o el skype y los emails siempre me quedan demasiado largos. Por eso, y porque me encanta escribir, decidí volver. Lo intenté con restricciones pero para mucha gente fue difícil entrar con usuario y contraseña así que volví a publicarlo abierto para todo el mundo.
En resumen, quiero que quede claro que este es un blog personal y, por lo tanto, muy probablemente no te interese. Si aun así queres seguir leyendo, bienvenida-o.






Claro como el agua!
beso