Ayer murió mi tío abuelo. Era el hermano de mi abuelo pero también el marido de la hermana de mi abuela (dos hermanas se casaron con dos hermanos). Por esa misma razón era un pariente lejano pero a la vez cercano.
El asunto es que este señor durante mucho tiempo, gran parte de mi infancia y adolescencia, representaba muchas de esas cosas que yo detestaba. Había un poco de rebeldía adolescente de mi parte pero él también tenía lo suyo. La cuestión es que hace ya varios años (tal vez más de una década) este señor cambió. Varias circunstancias en su vida lo hicieron transformarse en una persona solidaria, desprejuiciada y abierta.
No pude ir a su funeral pero lo recordaré siempre como una gran persona.
Todo lo anterior era para decir, que está bueno dar segundas oportunidades. Además, todos somos diferentes y también podemos cambiar (sí, a veces también para peor).






a mi me paso con mi propio abuelo. tambien en mi caso hubo una segunda vuelta, un ballotage, una parte II, una segunda oportunidad que valio TANTO la pena.
un beso chili, buen domingo!
Uh, en mi famiia tambien se casaron asi entre parejas de hermanos.
Nada, espero que estés bien.
Chau
Luciano
Qué bueno cuando alguien, siendo ya grande, cambia para mejor…
Estoy bien, Luciano. Muchas gracias.
Qué bueno, Peri
Es verdad ANa.
Dice mucho de ti que reconozcas el valor del cambio y que le des el valor que tiene, en las relaciones personales. Las segundas oportunidades son necesarias; e incluso las terceras y cuartas. Todo depende de lo que te juegues y lo que quieras a alguien. Además, ¿no las pedimos (las oportunidades) también para nosotros?
Un saludo desde el otro lado del charco.
Eso está bueno, porque no sabés por qué la otra persona piensa y actúa de determinada manera.
Un beso Fer.
Chili,
lo lamentamos de verdad.
Valga decir que, hasta donde se podía ver, se “la gastó” (a la vida).
Era una persona que, aunque mayor, parecía estar siempre dispuesto para la fiesta.
Muy bueno tu comentario. Estoy con Dédalus, creo que dar otra oportunidad, nos hace un poquito más grandes.
Que lindo Chili!!! que suerte que la vida te dio también la oportunidad a vos de darsela a él.
eso es aprender a no ser prejuicioso… tan difícil a veces… a no quedarse con primeras impresiones, a dar segundas oportunidades…
Es una gran pérdida, pero también es un gran tesoro que vas a guardar en tu corazón. beso grande
Fer… lamentamos mucho lo del tio…besito.
Muchas gracias Marta, Kolo, Tolenti, Sharon, Venu, Dédalus, Ana, Luciano y Peri!
Cuesta creer que, ya de mayor y después de años de mantener ciertas conductas o comportamientos, alguien pueda cambiar. Este caso me da esperanzas.
ay si, que lindo que pase eso! y como dijo mami que suerte que vos tambien te abriste a la segunda oportunidad, hay quien cambia y se encuentra con puertas cerradas. Muy bien para los dos!
Un beso
Qué importante que pudiste llegar a él. A mi me pasó con mi papá. Pudimos conocernos y acercarnos un poco más en sus últimos años. Hoy tengo los mejores recuerdos de él. Me quedé con todo lo hermoso que vivimos y pudimos compartir. Es un bajón la partida de alguien, pero peor es si se da sin poder conocer otra faceta o comunicarte de otra manera.
Te quiero muchísimo Chili
Creo que en distintas circunstancias de la vida la imagen de uno puede cambiar completamente. En el caso de Micky fue así. Creo que su afán por al aristocracia de su apellido sumado a una vida falsamente glamorosa lo ponían en una situación en la que adoptaba esa soberbia de clase alta. Al morir su mujer se quedó solo, a esto se le sumo la aparición de una hija no reconocida que pasó a ser reconocida y que lamentablemente lo dejo más solo todavía ya que se peleó con el resto de su familia y no le quedo otra que abrirse a aquellos que lo querían a pesar de todo.
Yo también lo detestaba, lo odiaba y me avergonzaba de ese lado de mi familia. No me sentí mal cuando me dijeron que se murió, pero cuando estaba en el velorio me di cuenta que tendría que haberle dado otra oportunidad. Siempre hay que valorar los cambios y dar una segunda oportunidad….
Te entiendo Migue… creo que sí, que hay que dar segundas oportunidades.
A veces me pregunto, y no sin autoridad, quién soy yo para “dar otra oportunidad”?
La realidad está ahí, yo soy simplemente un elemento, una circunstancia.
Tengo que aprender a dejar pasar, a dejar fluir.
Tal vez el cambio mas grande reside en el cambio de mirada, de “mi” mirada.
Yo, hoy, soy distinto, veo más, más claro.