Hace unos días descubrí que mis nudillos estaban lastimados, como si hubiera estado dando puñetazos en un rosedal. Parecen los rasguños de un gato… pero bien cortitos. Aunque no me dolían me llamaron la atención. De inmediato pensé que me había lastimado de alguna forma y no lo recordaba. Me suele pasar.
Hace un ratito me di cuenta de que se trataba. El viento helado que me lastima la piel. No quedan dudas, tengo una piel de mierda.





