¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI tengamos que depilarnos? Odio tener que sacarme los pelos. No puedo entender cuál es el encanto de ver el cuerpo lampiño. ¿Hasta cuándo? ¿Cuándo surgió esta tenebrosa y tortuosa costumbre?
Desde que tengo 12 años sufro por los pelos de mi cuerpo. Tengo pelos por todos lados. Intenté teñirlos, afeitarlos, quemarlos, rasparlos, depilarlos (con cera negra, con cera vegetal, con cera de miel, con las tiritas, con epilady, con la braun)… BASTA!!!!!!!!!!!!! Encima, los pobres desdichados siguen creciendo. Una dermatóloga me dijo que debería estar feliz porque el crecimiento constante de los pelos es síntoma de buena salud. Entonces, ¿por qué cornos hay que sacarlos? Ojalá fuera más segura de mi misma y pudiera andar por la vida así nomás con pelos…
Durante años viví engañada. Me dijeron que la ventaja de depilarse con cera (”vale la pena nena, duele sólo al principio”!!!), en lugar de recurrir a la maquinita de afeitar, es que con el tiempo los pelos se debilitan. Una se cree que con el tiempo, y cuenta las horas, te vas a quedar sin pelos. ¿Cuánto tiempo tengo que calcular? Ya pasaron décadas y sigo teniendo una sobrepoblación de pelos (me crecen hasta tres desde el mismo puntito). Ahora me dicen que debo tener “mucha hormona masculina”. A esta altura, por lo menos tendría que doler menos, pero no.
Y ahora que vivo en EEUU, ¿qué hago? JA! Me traje un poco de cera pero más allá del bigote y las axilas me resulta imposible. Tomé valor y me compré varias maquinitas de afeitar, de esas que usan los chicos. El tema es que después de tantos años de darle a la cera tengo la piel finita finita así que con las maquinitas me corto… HORROR. “Ponete crema, ponete crema y más crema.”
Malditas egipcias y francesas!!! En este instante las odio. Esto es lo que encontré por ahí:
En el año 1.500 a.C. las mujeres egipcias se depilaban usando sangre de animales, caparazones de tortuga y grasa de hipopótamo (tal vez con esas “técncias” duele menos), dice el papiro de Ebers, un documento egipcio de medicina y magia. También las griegas y las romanas se depilaban para estar bellas. “En la Universidad de Tel Aviv se estudiaron los tratamientos de belleza en el Antiguo Testamento y encontraron que las mujeres judías se depilaban con un hilo. La depiladora lo sostenía con los dientes, y formaba un triángulo, tomando cada extremo con sus pulgares. Luego pasaba el hilo por la zona pilosa, arrancando los vellos de raíz”. El origen de la depilación muy posiblemente esté asociado a las dos funciones que de forma más común han propiciado el origen de las grandes pautas y demandas de la moda actual, como son el tatuaje y la cosmética, es decir, la función religiosa y la terapéutica. El ideal de belleza femenina -encarnado en la mujer del faraón- consistía en un cuerpo despojado por completo de vello, como ejemplo de pulcritud y pureza moral. La utilización de la sangre de animales, conchas de tortugas como objetos cortantes, gusanos y grasa de hipopótamos fueron algunos de los recursos más empleados. Pero sin lugar a dudas, el más relevante fue una sustancia similar a nuestra cera que podía obtenerse de dos formas: o bien, mediante una amalgama de azúcar, agua y limón conocida como cera de azúcar o, simplemente, mediante la combinación de aceite y miel (tendré que probarlo).
El verdadero promotor de la depilación fue el período de los locos años ‘20. Jóvenes parisinas y norteamericanas, cuando la moda de las faldas cortas mostró sus piernas, se vieron en la necesidad de depilarlas con frecuencia (¿por qué se vieron en la necesidad??? Quién les vio la necesidad?). Los salones de belleza con depilación a la cera proliferaron por todo París desplazando a la incómoda maquinita de afeitar. La predilección por esta técnica, que arrancaba el vello de raíz y que retardaba su crecimiento en tres o cuatro semanas, ofrece hoy algunas modalidades: cera de frutas, cera fría, bandas de papel. Este tipo de depilación tiene aún muchos defensores, por ser el más económico y de más fácil aplicación, sin efectos perjudiciales. Los métodos para llevar a cabo la dolorosa tarea de depilarse son variados. En la Argentina, la mayoría de las mujeres (el 50%) elige la cera. Muchas alternan la cera caliente con las maquinitas (ahora varias marcas tienen líneas diseñadas especialmente, para alivio de los hombres que no ven amenazado el filo de sus propias máquinas de afeitar). Una depiladora eléctrica puede ser tan eficacaz como la cera, “pero con menos costo, dolor y más higiene”. También existen métodos de depilación definitiva, cremas depilatorias, cera descartable a roll-on y más. Algunos prometen una depilación más duradera, o más higiénica, o menos dolorosa. Están los que ofrecen mayor practicidad o economía.






se ve ke eres un oso peludo y x eso no te gusta
En todo caso una osa peluda.
Este post es genial. No lo habia leido! Me rei por momentos, me dieron ganas de llorar por otros (coincido plenamente en el odio a la esclavitud antipelo) pero sobre todo me encanto toda la informacion al respecto. Ahora se a quien putear!
Gracias Chili!
x Ro
Gracias Ro! me alegra saber que no soy la única.
Yo también estoy contigo Chili, esto es un rollo!! Tenemos que reivindicar todas nuestro derecho a evitarnos este engorro! Saludos!
Muchas gracias Mili!!!
muy interesante e instructivo.
jajajaja no lo había leído este… y ya que andas en modo exploración NY, tienes que probar el threading y luego updatear este post…
la depilación es una carga para todas las mujeres y me temo que no hay ningún método definitivo, el láser sólo elimina unporcentaje del vello y siempre sale alguno nuevo.
Malditos pelos. Maldita moda. Malditos hombres!! (sí, de pura envidia, nomás). Gracias Chili!
Perdón, Chili,
no había leído este post, con esto te digo que el comentario (De muy mal gusto, por cierto!) que aparece más arriba bajo la firma de “yo”, no es mío.
Me parece genial! está buenísimo todo, explicaciones, por qués, razones y reacciones…excelente.
Coincido con Ro y te digo: si se debilitan…hay una esperanza!…pero para ello tenés que esperar todavía un par de décadas…
Sí, ya sé,…la cosa vale para hoy, pero…es como es…
Bueno, aunque extemporáneo, tenía que decirlo
besitos
Bueno, yo tambien me prendi con esta lectura+comentarios tardios del post… que te puedo decir, es uno de los poquitisimos mandatos sociales (por no decir el “unico”, que suena muy arrogante) que tengo recontra implantado: ni queriendo me puedo dejar crecer los pelos! ODIO depilarme, me parece una tortura infame y me encantaria no tener que someterme a ella… pero no puedo! Me da placer estar recien depilada, maldita sea la contradiccion, y cuando veo a una osada mujer exhibiendo unas piernas o bigotes que jamas fueron depilados, el sentimiento es una mezcla de cierta admiracion e inmediata repugnancia.
Cuando escucho un hombre hablar de algo que le duele, siempre le digo -medio en joda medio en serio- que nuestros parametros para medir el dolor son muy diferentes, ya que para nosotras untarnos con cera caliente la entrepierna y despues tironear con fuerza para arrancar los pelos es un dolor cotidiano, tan comun como lavarse los dientes. GRRRR!!
Muy bueno, yo lo enviaría al concurso de relato de de depilación láser:
http://corporacioncapilar.es/concursorelatos/index.html
Saludos..